Soledad.

¿Cuantas noches nos hemos acostado deseando no estar? estamos tan aterrados a la soledad, que se aferra a nosotros y se cuela por nuestra piel hasta entrar debajo de ella, aunque no queramos sentirnos así, aunque luchemos contra ello, es incapaz de irse, es incapaz de dejarnos porque se ha aferrado y únicamente nosotros somos capaces de alejarlo.

No sabemos como, ni el por que, deseamos no sentirnos así pero nos invade y poco a poco nos hunde, hasta que llega el momento en el que tocamos fondo, llega el momento en el que las lagrimas poco a poco van cayendo por nuestro rostro, haciendo un camino de culpabilidad, de pena, culpabilidad de caer en los tormentos de nuestra sensibilidad y  pena porque hemos llegado ahí, no sabemos por que lo hacemos, los pensamientos poco a poco toman rumbo y comienza una revolución contra a ti, irrumpe tu cordura, tu raciocinio y te llena de lo que temes, te quieres alejar pero terminas cediendo. 

Lloras ¿Que mas te queda? Eres solo tu y aquella soledad que se apiada de ti, viendo lo débil que has llegado a ser, viendo que ha podido contigo, que has perdido la batalla, que no te has defendido, que eres alguien manipulable, que no eres tan capaz de defenderte a ti mismo, le gusta quedarse a tu lado, le gusta tu presencia, porque le encanta verte así, aunque se apiade, aunque la culpa le llena las entrañas, no se arrepiente, porque mientras que tu estas con ella, ella se siente acompañada, cansada de vivir una vida en soledad. Son tal para cual. 

Te acaricia, te besa cada esquina de tu alma, tu solo te dejas llevar, como lo has hecho para llegar ahí donde estas, nadie te ve, solo eres tu y ella, te soba sabiendo como duele, escuchas levemente como te susurra y te dice muy bajito que todo ira bien a partir de ahí, te reconforta saberlo, sientes un vacío completo, te sientes tan liviano, tan cansado, solo quieres seguir ahí acostado, atento a cada paso, te sientes débil pero sabes que ha terminado. 

Que puedes levantarte porque te da la mano, te abraza y se aleja, solo quedas tu, de nuevo, la luz ilumina tu camino, tu vista se aclara, tu corazón se siente tranquilo, tu respiración es lenta y calmada, cierras los ojos y te sientes cansado, solo quieres que termine el día, solo quieres días buenos, que acoplen aquellos que no son tan buenos.

Todo ha terminado. 

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3 comentarios en “Soledad.”

  1. “El primer capítulo” me ha quedado hasta tu blog y me ha gustado lo que he encontrado.
    Es un placer invitarte a que te pasees por El zoco del escriba y charlemos de lo que prefieras.
    Alberto Mrteh (El zoco del escriba)

    Le gusta a 1 persona

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